
Distrito Federal— Las últimas semanas de la telenovela ‘Destilando Amor’ fueron para muchos las más disfrutables, pero no para su protagonista, Angélica Rivera, ya que en agosto de 2007 atravesó por situaciones muy difíciles.
Y es que, meses antes de que se le relacionara sentimentalmente con Enrique Peña Nieto, Gobernador del Estado de México, la actriz que dio vida a Gaviota tuvo que afrontar su separación de su esposo, además de sacar adelante su trabajo.
Personal allegado a la producción que trabajó cerca de Rivera en ‘Destilando Amor’, reveló que en ese lapso, ella se sintió atacada por la prensa.“Los capítulos finales de ‘Destilando Amor’ fueron para Angélica un martirio, porque, de por sí el ritmo de grabaciones era muy acelerado.
La historia se puso más intensa, iban y venían de locación en Jalisco, además de todas las cosas que le inventaron algunos medios que dijeron que andaba saliendo con Eduardo Yáñez.“Aunado a eso, ella se estaba separando de su esposo (Alberto Castro), y, aunque intentaron hacerlo con discreción y madurez, la situación se ventiló con versiones alejadas de la realidad”, explicó la fuente en entrevista.
De acuerdo con la versión del informante, Rivera trató de aislarse de los eventos y presentaciones públicas, debido a que sentía temor de desviar la atención de la telenovela. “Hubo un tiempo en el que se hablaba más del supuesto romance de ella con Eduardo (Yáñez) que de los personajes, fue por ello que prefería no salir del foro o de su camerino, mejor pedía que le llevaran de comer, para no dar entrevistas ni pasar malos momentos con la prensa, porque por dentro se sentía muy triste”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario