
Amy Winehouse llegó a la corte, para declarar por la presunta agresión física de una seguidora en una fiesta, el año pasado, y deslumbró por el vestuario que eligió la cantante: un vestido ligero, floreado, y su clásico peinado inspirado en los años ’60.
Mientras entraba al recinto judicial, en una actitud poco común para quien se hiciera famosa por su falta de modales, la artista se cubrió los senos para evitar que la retrataran los paparazzi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario