
Tras su sorpresivo matrimonio con el actor Nick Cannon, la cantante estadounidense ha decidido comprar una ostentosa mansión en Los Ángeles, para mudarse con su esposo y criar ahí a sus hijos.
Como para la diva no hay límites, ella ha puesto sus ojos en una lujosa residencia construida por el multimillonario David Saperstein, cuyo valor supera los 125 millones de dólares.
Así, la artista se convertiría en vecina de celebridades como Tom Cruise, Katie Holmes, Julia Roberts y el dúo Brangelina.
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